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Nuevas reglas ponen en jaque a laboratorios farmacéuticos nacionales

Nuevas reglas ponen en jaque a laboratorios farmacéuticos nacionales

Normativas de Comieco obligan al sector a invertir más de $40 millones para modernizar las plantas

El sector industrial farmacéutico del país requiere de al menos 43 millones de dólares (unos 1,000 millones de lempiras) para ponerse a tono con las nuevas regulaciones centroamericanas en el campo de la producción de medicamentos.

Se trata del cumplimiento del Reglamento Técnico Centroamericano 116207 Productos Farmacéuticos, Medicamentos de Uso Humano, Buenas Prácticas para la Industria Farmacéutica y su Guía de Verificación, que establece los principios y directrices de las Buenas Prácticas de Manufactura que regulan los procedimientos involucrados en la manufactura de fármacos.

La nueva normativa, aprobada y autorizada por las autoridades sanitarias de los países centroamericanos y del Consejo de Ministros de Integración Económica (COMIECO), entró en vigor este año y debe estar lista para abril 2019 o se corre el riesgo de perder este sector.

En Honduras y la región la mayoría de las empresas se ven obligadas a hacer las transformaciones requeridas, ya que son fábricas con muchos años de existencia, lo que les obliga actualmente a proyectar grandes inversiones en la construcción de plantas farmacéuticas nuevas y adquisición de equipo farmacéutico moderno, que cumpla con estándares actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las inversiones oscilan entre los 3 y los 10 millones de dólares por planta.

“Estamos ante el desafío de nuestra existencia”, dijo a D&N Jacobo Andonie, presidente de la Asociación de Fabricantes de Productores Farmacéuticos de Honduras (Anaprofarh). “Tenemos el reto que si no nos ponemos al día con la regulación nueva, la autoridad de Salud de aquí de Honduras, tiene potestad de cerrarle una área de producción de la planta o cerrarle toda la planta hasta que usted cumpla, pero sí usted no tienen la plata para cumplir, prácticamente se sale del juego y en este momento, la mayoría no tiene la plata”.

Demandas
Andonie dijo que para cumplir con estas metas requieren del apoyo del Estado para mantenerse en el negocio, que representa para el país un importante apoyo a la economía.

Entre esos requerimientos enlistan la exoneración de impuestos arancelarios y de impuestos sobre ventas para la importación de maquinarias para la producción y análisis de medicamentos, y todo lo que conlleva construir una planta farmacéutica moderna, como paredes internas, puertas, ventanas, lámparas, aires acondicionados.

“Porque si nos cobran el 15% de impuestos sobre esos productos se nos hace más complicado todavía, entonces nosotros andamos buscando de parte del Gobierno que se nos exonere la importación de estos insumos al menos durante un período de los cinco años (…). Esperamos el apoyo fiscal para modernizar nuestras plantas y poder ser capaces de competir”.

Otros desafíos
Marcela Discua, directora ejecutiva de la Anaprofarh, dijo que el sector enfrenta otros desafíos para lograr mantener sus niveles de competitividad en el mercado nacional e internacional.

Una de las desventajas es que a su sector “le cobran el 15% de del Impuesto Sobre Ventas en compras de empaques farmacéuticos para un bien de tasa cero (en Honduras los medicamentos no pagan ISV), costo que al ser asumido por las empresas, nos pone en desventaja comercial con nuestros pares centroamericanos y nos limita la participación en licitaciones públicas”.

Demandan una mayor agilidad por parte de la autoridad sanitaria en la entrega de los certificados de registro sanitario de medicamentos nuevos, de certificados de libre venta y de las renovaciones de estos registros sanitarios, lo cual frena el crecimiento en ventas nacionales e internacionales, limitando su desarrollo económico.

También un control efectivo a las importaciones de medicamentos sin registro sanitario, sin reconocimiento mutuo y de medicamentos falsificados que ingresan al país. Estos medicamentos que ingresan fraudulentamente, no pasan por los análisis y controles realizados por el Laboratorio de Especialidades Farmacéuticas del Colegio Químico Farmacéutico de Honduras y la Dirección General de Vigilancia del Marco Normativo de la Secretaria de Salud, respectivamente.

Es de suma importancia, indicó, implementar en Honduras el trámite de “Visado de Factura, trámite que existe en todos los países de Centroamérica y que le permite a estas naciones tener un control absoluto de los medicamentos que ingresan a sus territorios, actúa como la primera línea de defensa de la salud de la población, evita ingresos de productos sin registro sanitario, que compiten ilegalmente y elimina un ambiente de competencia desleal”.

Discua dijo que la tardanza en la emisión de un registro sanitario u otros documentos necesarios para la comercialización nacional e internacional de medicamentos hondureños, es nociva para la salud de las empresas nacionales, y por ende para la economía del país.

“La capacidad de la industria farmacéutica de crecer depende de lograr lanzar productos nuevos al mercado. Esto se ve severamente afectado por la tardanza en culminar los trámites burocráticos necesarios para lograr registrar dichos productos”, explicó.

Requieren que el gobierno establezca un control 100% efectivo a las importaciones de medicamentos sin registro sanitario, sin reconocimiento mutuo y de medicamentos falsificados, que ponen en riesgo la salud de la población, compiten ilegalmente en el país y crean un ambiente de competencia desleal.

Competitivos
Discua dijo que su sector se quiere mantener dinámico en el mercado, pero que con las condiciones actuales “vemos que realmente está en riesgo la competitividad farmacéutica hondureña y eso se desliga completamente del discurso del Poder Ejecutivo”.

“Habría que preguntarse ¿por qué no se le está dando los incentivos necesarios a nuestra industria? Estamos hablando de industrias de larga trayectoria, con aproximadamente 3,000 empleos directos y 4,000 empleos indirectos, de empresas que han estado aquí fieles al desarrollo económico nacional”, señaló.

Los productores de medicamentos dicen que todas estas razones les ponen en condiciones de desventaja frente a sus pares centroamericanos y de otras regiones del mundo. “Nos hemos vuelto un país donde producir es muy caro y la ineficiencia gubernamental frena el desarrollo, ahuyenta y restringe la inversión”.

Inversionistas extranjeros
“Necesitamos que el señor presidente (Juan Hernández) voltee a ver hacia adentro del país, no solo vender Honduras al mundo, quisiéramos que el presidente nos comience a tratar como inversionistas extranjeros, el 80% de los inversionistas en Honduras somos nacionales”, dijo por su parte Andonie.

El Gobierno necesita crear condiciones para que a los nacionales se nos facilite la inversión y se necesita una política industrial de desarrollo local “porque al final, si usted no tiene una industria farmacéutica nacional se da espacio para que los precios de los extranjeros se eleven, porque no hay una balanza nacional”.

Honduras produce cerca del 40% de los medicamentos que se comercializan en el mercado nacional, entre antibióticos, analgésicos, vitaminas, medicamentos cardiovasculares, para el sistema nervioso central, sueros, productos oftalmológicos.

“Hemos ido ingresando a la producción de medicamentos que antes no nos atrevíamos a fabricar, sí hemos llegado a un nivel de desarrollo que no tiene nada que envidiarle a ninguno (país) en Centro y Sur América”, agregó el ejecutivo.

 

Fuente: http://www.elheraldo.hn/economia/dineroynegocios/976726-466/nuevas-reglas-ponen-en-jaque-a-droguer%C3%ADas

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